No sé

 

No sé por dónde empezar, así sencilla y potente, se inicia normalmente la conversación cuando mis clientas desean comenzar un proceso de orden consciente.

 

No sé cómo he llegado a tener todo lo que tengo en el armario, sabiendo qué ni sé lo que tengo. Ahí resta apilonado, abuñolado en cajones, pidiéndome a gritos que le dé aire y me deje respirar a todo ese caos.

 

No sé por qué tengo lo que tengo, ni sé que siento realmente en relación a mis cosas. Mis, pronombre posesivo que sólo posee mis pensamientos retumbantes y perturbados que se repiten constantemente sin saber ni que desean pensar. Pues su posesión más valuada, es decir, yo misma, me he perdido en mi propio caos, en mi desorden mental que se plasma en mis armarios y cajones, evidenciando mi estado perdido y desvanecido de claridad.

 

No sé.

No sé cómo he llegado a este punto de dolor, de perdición.

 

Sólo sé que deseo cambiar, transformar este caos y desorden en un espacio de armoniosa paz y equilibrio.

 

Sólo sé que deseo encontrar cada cosa en su lugar, así encontrarme yo en cada una de ellas, pues identificándome con mis pertenencias reencuentro quién soy y quién me gusta ser.

 

Sólo sé que agradezco ser consciente de desear cambiar y sentir el verdadero bienestar que me aporta el orden.

 

El orden consciente que me conecta con mi emoción de sentirme de nuevo auténtica y viva. Con el oso que soy, amoroso y protector de lo mío. Me quiero.

 

El orden consciente que conecta con mi energía, activa y poderosa, con estilo personal, eléctrico y trascendente. Con el tigre que siento dentro cuándo vibrante con la vida me proyecto al hacer.

 

El orden íntegro y aéreo que me conecta con mi realidad, que visualiza todo lo que soy y me define con mi forma de ser. Y así alzándome a la vida con alas de dragón diviso mi mundo, un mundo dónde las cosas, a estas alturas se viven con relativa importancia. Cada una le otorgo la relevancia justa, así en mi sentir, si sé que deseo y que no.

 

Y cuando no sé, se va. Dejando ir, agradecida por lo que me ha aportado y sin más, sigue su camino para hacer feliz a otra persona que, en su relativa mirada, efervescente brindará por ella.

 

Porque todo pasa y en el vaivén de la vida, todo te vuelve transformado. Así como con tu hogar, tus armarios y tus espacios cuando inviertes en un sistema de organización que sabes que te lleva a la paz y el bienestar que deseas para ti y lo tuyo.

 

¿Empezamos?

 

#organitzart

El orden que cambia tu vida y conecta contigo.

Cuando tu cambias, todo cambia.   

 

 

 

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